Si creías que lo más arriesgado que hiciste fue pedir sushi sin mirar las reseñas… espera a leer esto.
En una entrevista con Damián Di Pace, la periodista Majo Martino soltó una bomba inmobiliaria que dejó a todos con la boca abierta:
💥 “Lo compré sin verlo. Mandé a mi mamá.”
Sí, señores. Departamento comprado a ciegas. Y no, no era una metáfora.
Pero detrás de esta anécdota que parece salida de TikTok, hay una lección brutal sobre crédito, presión financiera y decisiones bajo límite de tiempo.
Vamos a desmenuzarlo.
Comprar con crédito hipotecario: cuando el reloj corre en tu contra
Uno de los momentos más interesantes de la charla fue cuando Majo explicó algo que muchos desconocen:
Cuando te aprueban un crédito, tenés un tiempo límite para usarlo.
Y acá empieza el estrés.
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El banco te da luz verde.
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El crédito tiene fecha de vencimiento.
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Si no elegís propiedad, se cae.
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Y volver a empezar… puede ser un infierno burocrático.
Eso genera una presión psicológica enorme. No estás eligiendo con total calma. Estás eligiendo con el reloj en rojo.
Y eso cambia todo.
El departamento viejo que terminó siendo una oportunidad
Majo contó que eligió un departamento “viejito”. No era el típico inmueble listo para mudarse y subirlo a Instagram con filtro Valencia.
Era antiguo.
¿La estrategia? Remodelarlo completo.
Acá hay una jugada inteligente que muchos inversores conocen:
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Comprar propiedad antigua a menor precio.
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Remodelar estratégicamente.
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Aumentar valor patrimonial.
Esto no solo es una decisión emocional. Es una decisión financiera con potencial de revalorización.
Pero lo más fuerte todavía no lo contamos.
Trabajando en televisión… y sin tiempo para ir a verlo
La escena es digna de película:
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Ella trabajando en tele.
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El vendedor la espera a las 19:00.
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No puede salir del programa.
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El crédito por vencer.
¿Solución?
👉 “La mandé a mi mamá.”
Y sí, lo compró sin verlo personalmente.
Acá podemos reírnos… pero también aprender.
Decisiones financieras bajo presión: ¿locura o valentía?
Comprar una propiedad sin verla puede parecer una imprudencia. Pero analicemos el contexto:
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Tenía aprobación crediticia.
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El tiempo corría.
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Confiaba en su mamá.
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El mercado inmobiliario no espera.
A veces las decisiones financieras no son 100% racionales. Son una mezcla de:
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Intuición
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Confianza
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Oportunidad
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Y un poquito de adrenalina
La clave está en algo fundamental: evaluar el riesgo real.
No es lo mismo comprar sin verlo que comprar sin investigar.
¿Comprar sin ver es recomendable?
Seamos honestos: no es lo ideal.
Hoy existen herramientas que reducen riesgos:
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Tours virtuales 360°
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Videollamadas en tiempo real
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Informes técnicos previos
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Tasaciones comparativas
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Análisis de zona y plusvalía
Pero la moraleja no es “comprá sin ver”.
La moraleja es:
Cuando la oportunidad es sólida y el riesgo está calculado, hay momentos donde hay que decidir.